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Blackwater captaba militares en el interior de la base española de Irak


Leemos en La Gaceta de los Negocios:

Los mercenarios repelieron junto a nuestras tropas el peor asalto iraquí contra la guarnición Al-Andalus

Antonio Rodríguez. Madrid. Los tentáculos de la empresa de mercenarios Blackwater llegaron hasta el mismo corazón del contingente español en Irak. La base de Al-Andalus en Nayaf contaba con unos edificios de la Autoridad Provisional estadounidense, cuya seguridad recayó en miembros de Blackwater.

Su entrada y salida de la base estaba amparada por este hecho y contaba con la plena aprobación del mando español. En otras ocasiones, los mercenarios pernoctaban en la base en busca de seguridad o, simplemente, hacían un alto de varias horas ya que la ciudad iraquí de Nayaf se encuentra a mitad de camino entre Bagdad y la capital de Kuwait.

Un militar español que estuvo destinado en la rotación de diciembre de 2003 a abril de 2004 ha relatado a LA GACETA cómo los miembros de Blackwater intentaron captar a soldados de nuestro país para que se sumasen al ejército de mercenarios. Les entregaban cuestionarios de información, prometiéndoles el “edén”. En concreto, buscaban suboficiales españoles con experiencia en zonas de conflicto e, incluso, oficiales como tenientes coroneles que pudieran ponerse al mando de unidades de Blackwater.

“Nos ofrecían miles de euros al mes y garantías de seguridad en caso de caer heridos”, señaló este militar con grado de sargento. Para sumarse a Blackwater, era necesario que el militar pidiese una excedencia y eso sólo se consigue tras haber cumplido cinco años de empleo dentro de las Fuerzas Armadas.

La golosa paga de 700 euros al día provocó numerosos corrillos de militares españoles en los escasos momentos de descanso que hubo dentro de la base Al-Andalus. “En el grupo táctico se hablaba de ello, aunque con la carga de trabajo apenas te ponías a valorar la oferta. Al final, entre amigos, veíamos que no era atractiva por los riesgos altísimos” de perder la vida, añadió la fuente.

Aunque la estresante vida de los militares españoles en Nayaf apenas les dejaba tiempo para pensar en otras cosas, pronto se dieron cuenta de que en las filas de Blackwater había numerosas bajas, muchas de ellas “camufladas” en los comunicados del Ejército estadounidense cuando hablaba de la muerte violenta de “ingenieros”.

Si bien miembros de los Grupo Especial de Operaciones de la Policía (GEO), paracaidistas y legionarios retirados entraron en la nómina de Blackwater, se desconoce si algún militar del contingente español se pasó a las filas de los mercenarios en pleno desarrollo de la misión. En cualquier caso, los soldados y los mercenarios estuvieron juntos en los peores momentos de la estancia española en el sur de Irak.

La Cámara de Representantes estadounidense desveló esta semana que un grupo de empleados de Blackwater ayudó, el 10 de abril de 2004, a las tropas norteamericanas y españolas en las calles de Nayaf, tal y como adelantó LA GACETA el pasado martes, tras un duro y prolongado ataque del llamado Ejército de Mahdi del clérigo radical chií Muqtada al Sadr.

Sin embargo, fue unos días antes, el 4 de abril, cuando las tropas españolas rozaron la tragedia. El día 3, el Ejército estadounidense detuvo en Nayaf a un lugarteniente de Al Sadr y puso en contra de la coalición a toda la población iraquí de la ciudad. En ese momento, se rompió el frágil equilibrio que durante meses habían cultivado los militares españoles con la población local.

Los soldados de nuestro país fueron colocados por la insurgencia iraquí en la misma diana que los cada vez más odiados estadounidenses y en la mañana del día 5 se inició el asalto con morteros y granadas a la base Al-Andalus. La guarnición se defendió como pudo y al final de la batalla, hubo una baja entre las filas del pequeño contingente salvadoreño y decenas del lado iraquí.

Lo que no se sabía hasta ahora, es que los mercenarios de Blackwater estuvieron, “codo con codo”, junto a los más de dos centenares de soldados españoles y centroamericanos en la defensa de la guarnición. En el asedio, utilizaron toda su munición sin contemplaciones y sin que estuviesen amparados por las reglas de enfrentamiento que todo militar conoce al dedillo en la zona de conflicto donde es enviado.

El precedente de Faluya
Estos dos incidentes se produjeron diez días después de que cuatro empleados de Blackwater fueran salvajemente asesinados en Faluya. Sus cuerpos sin vida fueron sometidos al escarnio público desde un puente del río Eufrates. Con este precedente, los mercenarios privados descargaron su rabia contenida junto a los soldados españoles y demostraron ser de “gatillo fácil”.

En el libro ‘Y al final, la guerra’, sus autores Luis Miguel Francisco y Lorenzo Silva hablan del “abril negro” que tuvieron que pasar las tropas españolas en Irak. Todo este escenario bélico fue comunicado diariamente al Gobierno en funciones del PP y al equipo de transición que eligió José Luis Rodríguez Zapatero tras su victoria en las elecciones del 14-M.

El 18 de abril, el nuevo jefe del Ejecutivo tomó su primera decisión y anunció, primero a George W. Bush por teléfono y luego al mundo por televisión, la retirada unilateral y a la mayor brevedad posible del contingente español de Nayaf. El repliegue se tenía que producir como máximo en 30 días.

Después de varios meses de presencia española en el sur de Irak, el contingente salió camino de Kuwait y concluyó todo contacto, directo o indirecto, con los mercenarios de Blackwater. “No eran militares debidamente uniformados y entre nosotros, nos preguntábamos quiénes eran. Llegaban en el cumplimiento de una misión y eran auténticos anunciantes. Te hablaban para captarte”, recuerda el sargento.

El PSOE pide al PP que explique la connivencia con los mercenarios en Irak

Los socialistas creen que el Gobierno de Aznar conocía bien las relaciones del Ejército con la empresa de seguridad Blackwater

Jorge Valero. Madrid. Los privilegiados lazos que unían y comunicaban nuestro Gobierno con la polémica empresa de seguridad Blackwater, mientras nuestras tropas estuvieron en Irak, han provocado airadas reacciones por parte de los grupos políticos de nuestro país. El Partido Socialista pidió ayer al PP explicaciones sobre estas relaciones con la compañía, acorralada por el Congreso de EEUU por su agresividad.

La portavoz socialista en el Parlamento Europeo y secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE, Elena Valenciano, solicitó ayer que el ex ministro de Defensa, Federico Trillo, y el presidente de los populares, Mariano Rajoy, aclaren esta sospechosa connivencia con los mercenarios. “Trillo y Rajoy deben explicar cómo es posible que nuestros militares y policías de élite terminaran integrados en un ejército de mercenarios”, señaló.

“Si una empresa como Blackwater contrata mano de obra en nuestro país para combatir en Irak, es evidente que el Gobierno de entonces tenía que saberlo”, afirmó la eurodiputada, a raíz de las informaciones aparecidas ayer en LA GACETA.

Valenciano también ha presentado una pregunta escrita al Consejo de la UE para conocer qué medidas va a tomar el Ejecutivo comunitario para apoyar a las autoridades iraquíes, en su voluntad de que se retire Blackwater del país.

Por su parte, el grupo parlamentario de IU también exigirá al PP que aclare estas informaciones publicadas. Además, el grupo de Gaspar Llamazares estudiará requerir al Gobierno actual datos que expliquen por qué miembros de nuestras Fuerzas Armadas y de los cuerpos de seguridad del Estado reforzaron un Ejército de soldados de fortuna.

“Las autoridades españolas, ya sea el Ministerio del Interior o de Defensa, deberían abrir la correspondiente investigación e informar a la opinión pública”, comentaron fuentes de la dirección del partido.

Desde la sede de Génova, el Partido Popular se negó ayer a realizar algún tipo de comentario a las informaciones publicadas.

Según informaron asesores del entonces ministro de Defensa del PP, Federico Trillo, así como miembros del GEO, militares y policías de esta unidad de élite fueron reclutados por la contratista Blackwater desde 2002 al menos hasta mayo del año 2004, cuando las tropas se replegaron de Irak.

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Categorías:Internacional
  1. Toni
    13/11/2008 en 10:20

    Lamentablemente, y visto que mis comentarios respecto al sentido de este post están siendo ignorados, me veo en la obligación de moderar los comentarios de esta entrada mientras dicha situación no cambie. Podéis ver mis razones en https://inevitable.wordpress.com/2008/11/06/sobre-mi-articulo-de-blackwater/

  2. julio
    26/10/2011 en 10:37

    como trabajar con ellos?????
    ex u.o.e
    ex b.o.e.l
    14 años vs-8 en pais vasco

  1. 06/11/2008 en 10:29

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